Tomando por ejemplo éste caso particular, éste texto, lo escribo al borde de la media noche, con un más que ligero dolor de cabeza, con los ojos un tanto llorosos, contra el reloj que me da los minutos justos para escribir y publicar antes de la media noche, ¿pude escribir antes, en algún otro momento del día?, eso es más que seguro, y sin embargo dejé que me ganara la comodidad, la facilidad, me dejé llevar por un: "lo puedo hacer luego, más tarde, volviendo de..." incluso cuando vi el reloj diciendo 35 min para las 12 una parte de mi me dijo que lo dejara por hoy, que me rindiera, que me fallara pues a final de cuentas es algo que sólo es para mi, y la única consecuencia es conmigo, y es precisamente ése mismo pensamiento el que me convenció de hacerlo al final, porque ¿quién puede ser más importante para uno mismo que su propio ser?, uno sale al mundo, lo conoce y se prepara para las decepciones, se prepara para que otros fallen, para que otros le fallen, para que lo hieran, para que lo dejen atrás, sin embargo creo firmemente que nada te prepara para fallarte a ti mismo, nada te prepara para vestirte a ti mismo, y es acaso el crimen más grave que uno pueda cometer, porque los crímenes contra uno mismo son los más crueles por ser secretos, porque uno mismo es juez, jurado y verdugo, porque uno sólo es el que sabe el poco o mucho daño que es capaz de realizarse a si mismo, que tanto es capaz de abandonarse y que tanto le va a pesar.
No se, quizá alguien vea esto y realmente no lo entienda, no entienda porque simplemente no lo dejé para mañana con alguna excusa, porqué decidí escribir de igual manera si me siento mal, pero yo se bien, que el no abandonarme en una muestra más grande de afecto a mi mismo, es una muestra más grande de confianza, es un camino más difícil y que requiere un poco más de valor que rendirse simplemente, bueno en el menor de los casos, me deja una buena impresión de mi mismo.
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